Un mendigo cansado de hacer nada y con la barriga llena pero con el bolsillo vació decidió empezar su a actuación y se sentó al lado de una taberna mugrienta y mal oliente, tendiendo la mano para pedir pudo observar como se acercaba un hombre serio y pensativo al que le tendió la mano, este lo miro por un instante y con una pequeña sonrisa le golpeo el ojo, sintió como este se hinchaba y segundos después se abalanceó encima de el a golpearlo asta quedar agotado este conmocionado logro reaccionar y defenderse agrediéndolo con tal rabia fuerza que el hombre quedo mal herido.
Casi sin aliento el hombre se levanto y le dijo ¨ahora si puedo compartir mi dinero contigo
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